Brasil sufrió más de la cuenta para vencer 2-1 a Japón y avanzar a los octavos de final del Mundial 2026. Sin embargo, una vez consumada la clasificación, Neymar aprovechó los festejos para responderle a uno de los personajes que más repercusión había generado en la previa: el matemático Joachim Klement, quien había pronosticado que la selección asiática eliminaría a la "Verdeamarela".

Klement se hizo conocido en los últimos años por desarrollar un modelo estadístico con el que acertó los campeones de los últimos tres Mundiales. En esta edición, sus cálculos indicaban que Japón daría el gran golpe y dejaría afuera a Brasil en los dieciseisavos de final.

El pronóstico se apoyaba, entre otros factores, en el buen momento del seleccionado japonés, que había derrotado 3-2 a Brasil en un amistoso disputado en 2025 y llegaba al Mundial tras conseguir victorias resonantes frente a potencias como Inglaterra.

Pero el desarrollo del partido fue diferente. Brasil remontó el resultado sobre el final y consiguió el pasaje a la siguiente ronda. Aunque no sumó minutos, Neymar siguió el encuentro desde el banco de suplentes y celebró con intensidad junto al resto del plantel.

Después del pitazo final, el delantero utilizó los festejos para dedicarle la clasificación al matemático, desacreditando públicamente una predicción que había tenido amplia difusión en los días previos al encuentro.

La otra noticia que envolvió al astro brasileño fue su ausencia dentro del campo de juego. Pese a integrar la convocatoria y estar disponible, el entrenador Carlo Ancelotti decidió no utilizarlo durante el partido, una determinación sobre la que luego debió dar explicaciones en conferencia de prensa.

Con la clasificación asegurada, Brasil dejó atrás uno de los cruces más exigentes del torneo y Neymar aprovechó la ocasión para enviar un mensaje que rápidamente se volvió viral: esta vez, las estadísticas no alcanzaron para anticipar el desenlace.